Sobre mi

Me llamo Ruth y siempre me ha gustado comer.

Mucho.

Quien me conoce sabe que la comida ocupa una cantidad probablemente desproporcionada de espacio en mi cabeza: qué vamos a comer, dónde vamos a hacerlo, cómo se ha hecho, por qué funciona, qué pasaría si cambiásemos esto por aquello…

Supongo que parte de la culpa la tiene la química frustrada que vive en mí. Esa que, como en su pequeña ciudad no podía estudiar Químicas, tuvo que buscar otra manera de seguir cerca de ella. Y la encontró en la cocina: ese lugar de la casa donde conviven temperaturas, reacciones y cambios de estado sin que nadie los llame así. Cocinar ha sido desde hace años mi manera de experimentar sin llamarlo experimento. Cambias una variable, observas qué pasa y sacas conclusiones. A veces el resultado es maravilloso. Otras, aprendes algo y te lo comes igualmente, porque tirar comida tampoco es plan.

En la parte académica acabé estudiando Informática, después Multimedia y, unas cuantas vueltas más tarde, trabajando como investigadora de experiencia de usuario (UX). De la UX aprendí que las personas somos criaturas bastante más complejas e irracionales de lo que nos gusta admitir. Decimos una cosa y hacemos otra. Construimos hábitos. Tomamos decisiones condicionadas por el contexto sin apenas darnos cuenta. Encontramos explicaciones perfectamente razonables para decisiones que quizá nunca fueron tan razonadas.

Años de intentar entender a la gente añadió otra obsesión a la mezcla:

Comemos. Todos los días. Varias veces. ¿Cómo puede algo que hacemos varias veces al día, que necesitamos literalmente para seguir con vida, que tiene tanto peso sobre nuestros cuerpos, nuestra cultura y nuestras sociedades pasar tan fácilmente desapercibido?



Así que volví a estudiar, quizá producto de una crisis de mediana edad, tampoco vamos a descartarlo

. Ahora estudio Nutrición Humana y Dietética y Ciencias Gastronómicas para intentar entender dos cosas que me fascinan: qué nos hace la comida a nosotros y qué hacemos nosotros con la comida.

Me interesa la fisiología que hay detrás de un bocado, pero también la ciencia que ocurre antes de que llegue al plato. Me interesa por qué cocinamos como cocinamos, cómo construimos el gusto, por qué elegimos unos alimentos y no otros y cuánto hay realmente de elección en esas decisiones.

Y aquí es donde mi antigua vida y la nueva empiezan a mezclarse.

  • La UX me enseñó a observar antes de asumir, a desconfiar un poco de las respuestas demasiado fáciles y a buscar las razones que hay detrás del comportamiento.
  • La nutrición y las ciencias gastronómicas me están dando nuevas herramientas para mirar algo que llevaba toda la vida teniendo delante.

No sé exactamente adónde lleva todo esto. Pero aquí estoy. Recogemigas es el lugar donde voy dejando constancia del camino: las cosas que aprendo, las preguntas que aparecen, las ideas que cambian y esas pequeñas pistas que empiezan en lugares distintos y, de repente, conectan.

No escribo porque tenga todas las respuestas.

Escribo porque quiero encontrarlas.

O, al menos, recoger suficientes migas para entender un poco mejor el camino.